Historias REALES de terror Verdaderas Cortas

Hola amigos esta semana con mas historias reales para compartir, cada dia con mas realtos de terror para todos nuestro lectores, disfruta.

El Niño del Panteón de Belén

En el panteón de Belén en Jalisco, se encuentra la tumba de un pequeño niño que siempre esta llena de dulces y juguetes que le dejan visitantes y familiares.

Cuenta la leyenda que Ignacio Torres Altamirano era un niño que tenia una terrible fobia a la oscuridad, tanto era así que su madre tenia que poner todas las noches antorchas para iluminar su habitación, pero un día la señora tuvo que salir de casa y una fuerte corriente apago las antorchas, haciendo que Nachito despertara en una inmensa oscuridad que le arranco la vida del susto. El pequeño fue enterrado en el panteón de Belén, pero a la mañana siguiente de su entierro, encontraron el ataúd fuera de la tierra, lo que hizo creer en un principio que era debido a los saqueadores de tumbas, así que volvieron a enterrarlo, sin embargo, lo mismo ocurrió al otro día y al otro. La madre supo que debía ser el fantasma de su hijo que no quería estar enterrado en la oscuridad, así que mando construir un ataúd externo con cemento, colocándole cuatro pilares con velas para que lo alumbraran de noche y así al fin pudiera descansar en paz. Desde entonces toda la gente que lo visita, le deja regalos y dulces para que juegue con ellos y no vuelva a tener miedo

Madame Marie Delphine LaLaurie

Fue una mujer de alta sociedad y asesina en serie que torturo y asesino a decenas de esclavos negros en Nueva Orleans. Nacio en Luisiana en 1775, era dueña de una plantación de azúcar, se caso tres veces, su segundo marido murió en extrañas circunstancias, tuvo 5 hijas, vivió en una mansión de Royal Street, era dueña de cientos de esclavos negros y mantenía una importante posición en los círculos sociales de la ciudad.

En 1834 se produjo un incendio en su mansión y cuando los rescatistas llegaron recorrieron el lugar en busca de la dueña, descubriendo en el ático el escalofriante secreto que escondía: Madame LaLaurie tenía decenas de esclavos para torturar, algunos colgados del techo y otros encerrados en jaulas. Ella les arrancaba las uñas, les obligaba a comer insectos y gusanos, les llenaba la boca de excremento y luego se las cosía, les abría el estomago y les sacaba los intestinos, les sacaba los ojos y les cosía los parpados, los desollaba para ponerse trajes de piel o los descuartizaba vivos; y finalmente cuando morían los enterraba en su jardín, donde encontraron más de 75 cadáveres. Al saber que la habían descubierto, Madame LaLaurie escapo a Francia, donde murió en 1842 sin haber pagado ni uno solo de sus atroces crímenes.

El Vampiro del Panteón de Belén

Cuenta la leyenda que a Guadalajara llego un misterioso hombre llamado Conde de Baldón, el cual vestía de negro y solo salía por las noches, pero con su llegada también comenzaron a suceder cosas extrañas: los animales amanecían muertos, totalmente desangrados y con dos marcas en el cuello. Al principio las personas pensaron que se trataba de alguna enfermedad o que eran atacados por otro animal, pero las cosas fueron empeorando y ahora también amanecían algunos jóvenes muertos con las mismas características, por lo que comenzó a correrse el rumor de que un vampiro era el causante de estas muertes. El pánico invadió al pueblo, hasta que un grupo de hombres decidieron poner una trampa para atraparlo: pusieron a un joven como señuelo, y cuando el vampiro apareció lo capturaron, le clavaron una estaca de madera en el pecho y lo enterraron en el panteón de Belén. El pueblo al fin descanso, pero al poco tiempo notaron que de la estaca clavada al vampiro comenzó a crecer un inmenso árbol que incluso partió la tumba. Cuenta la leyenda que el árbol a veces secreta sangre y que cuando este caiga, el vampiro volverá a la vida para esparcir el terror entre los ciudadanos.

Funeral Tailandés para la Mala Suerte

En Tailandia existe un ritual budista donde se simula un funeral para enterar la mala suerte. El ritual solo se hace a las 9:09 am y a la 1:09 pm en punto, esto por que se cree que el numero 9 trae buena suerte.

El ritual consiste en que las personas se coloca dentro de un ataúd con un ramo de flores, luego comienzan a rezar al tiempo que los monjes pasan una manta blanca por encima del féretro, luego la voltean y hacen el recorrido inverso, esto es por que la primera pasada de la tela aleja lo malo y la segunda pasada retiene lo bueno.

Cumplida la ceremonia, las personas se incorporan de sus ataúdes, reciben agua bendita del monje que los atiende y ya se pueden retirar libres de su mala suerte.

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