Historias relatos de miedo Yucatan

Les contare un suceso muy extraño que nos pasó a mi hermanita y a mí. Mis padres son de un pueblito de Yucatán, nosotras vivimos 15 años hasta que por cuestiones laborales de mis padres nos venimos a vivir a la ciudad de Mérida, pero tenemos amigos de la infancia y sobre todo las vacaciones las pasamos en la casa del pueblo (como le llamamos).

Un día de verano mi amiga y dos amigos me invitaron a una cena en casa de mi amiga era una reunión pequeña era el momento de volvernos a ver y platicar y a si fue entre tantas anécdotas el tiempo se nos fue, eran como a las 3 de la mañana y empezó a sonar mi celular, era mi madre regañándome porque no había llegado a la casa ya que habían varias personas en la puerta de mi casa y no les dejaban dormir por que pasaban golpeando las rejas, gritando de desesperación y muchas cosas que perturbaban a mis padres, ellos comentan que cada vez salían a ver quién era o que se les ofrecía no veían a nadie a sí que pensaron que era gente solo molestando, me pidió mi mama que regresara con cuidado y que si por favor mis amigos podían quedarse a ver que entrara a la casa por el miedo que tenía que alguien me hiciera daño. A sí que les pedí de favor a mi amiga y a un amigo que dieran una vuelta en el auto para ver si en el monte estaba escondido algún borracho o alguien más y alumbraran con el auto (ya que la casa tiene bastante terreno y muy pocos vecinos) así que a mi otro amigo le pedí que se bajara conmigo abrir las rejas de mi casa y esperara que pasaran por él.

Asi así lo hicieron me bajaron del auto junto con mi amigo y los otros dos se dispusieron a dar un “rondín” por la cuadra, cuando de repente mi amigo que estaba atrás de mi me dijo, oye que lindo perro de quien será oh ¡ sorpresa vire a ver y a mi lado estaba un perro muy alto como un gran danés de estatura y cuerpo de pitbull (aun lo recuerdo claramente) los ojos eran rojos y colgaba un collar enorme, su piel era de un color café con rayas entre negra y blancas, le dije -no manches no se de quien pueda ser ese perro esta precioso pero al mismo tiempo sentíamos mucho miedo él y yo, me agarro de la mano mi amigo y me dijo sabes que mejor entremos a tu casa que no nos vaya atacar ese perro, recuerdo que el perro gruñía y se puso enojado, cuando de repente las luces altas del carro nos echo la luz y nos sentimos aliviados. Me despedí rápidamente de todos y trate de buscar con mi mirada al perro pero no lo visualice por ningún lado así que pensé que se había metido al monte y no le tome mucha importancia y entre corriendo a mi casa, mis papas dormían en el cuarto hasta atrás de la casa y nosotras dos en el cuarto principal que da a la calle, el cuarto tiene una ventana muy grande y cortinas transparentes, empecé a cambiarme rápido de ropa para dormir y mi hermanita me dijo: -nena no viste si hay alguien afuera de la casa?? Le comente que no vimos a nadie y que se durmiera porque ya era tarde, era tiempo de calor así que me acostaría a dormir en la hamaca que esta al lado de la ventana y ella (mi hermanita) a un lado en una cama, solo que me pidió que no abriera la ventana porque tenía mucho miedo.

Como a los cinco minutos de habernos acostado a “dormir” empezaron aventarnos piedras en la ventana de repente vimos como una sombra se paró frente a la ventana, se podía ver literal un bulto que no logramos distinguir. Así que de un salto me tire en la cama con mi hermanita y ella me susurro al oído “nena alguien entro a la casa”. El miedo nos invadió, vimos como esa sombra se empezó a subir al techo por la ventana que tenía unos barrotes, lo más extraño es que los perros empezaron a ladrar enloquecidamente como ladridos de dolor y llanto no sé de dónde se los juro salieron tanto en la puerta de mi casa podíamos escuchar que eran bastante perros, pero no recordaba ver perros en la calle por lo menos no unos 30 o más esos nos asustó aún mas.

La sombra subía lentamente al techo y cuando subió brincaba en nuestro cuarto (recuerdo que estábamos abrazadas tan fuerte) a mi lado estaba mi celular cargando pero no podíamos movernos!!! Cuando entro corriendo mi perrita que dormía en la sala directo entre nosotras dos se metió temblando como si fuese explotar, la sombra bajaba y subía tan rápido del techo pero cuando se dejaba caer en el pavimento se escuchaba el bulto golpearse y con la misma se paraba y volvía a subir. No recuerdo cuando tiempo estuvimos tan asustadas hasta logre tomar mi cel. y pude marcarle a mi mama y le dije que viniera para el cuarto, cuando la puerta se abrió de un golpe era mi madre que entro y prendió la luz del cuarto nos vio tan asustadas! Salimos corriendo hasta el otro cuarto donde ellos dicen que no escucharon nada.

Al día siguiente salimos por desayuno a un mercadito y escuche a unas personas que viven al otro lado del pueblo hablando de que les había pasado lo mismo que a mi hermanita y a mí una noche anterior, así que le puse atención y logre escuchar que decían que “El Huay CHivo” el día de ayer andaba suelto. (un brujo que se convierte en perro) es lo que habia visto con mi amigo parado en la puerta.

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