Mi relato real de terror

Esto que me pasó, si no fuera porque yo lo vi, no lo creía, así que no los culpo si no me creen, pero sólo de acordarme todavía me dan escalofríos.

Ha llegado el punto en que entiendo que en este mundo hay muchas más cosas que las cotidianas a las que estamos acostumbrados.

Fue hace 8 años, yo tenía 23 años, y apenas me había casado. Mi esposo y yo vivíamos en ese tiempo en San Antonio TX, habíamos rentado un departamento muy bonito pegado al River Walk, (es un paseo a lado de un río, un poco parecido al paseo Santa Lucía, pero más grande y con árboles, lo que lo hace más obscuro).

Yo tenía ganas de salir a caminar, y mi esposo no, así que decidí salir con mi perro a pasearlo. Ya teníamos un buen rato caminando y ya era muy noche, así que me pareció mejor regresar, sólo esperaba encontrar la siguiente subida, para salir del River Walk y llegar a la calle. Mi perro estaba muy inquieto, ladrando mucho hacia el agua, yo me imaginé que a los patos, pero de pronto escucho de están chapoteando mucho el agua a unos metros de donde estábamos nosotros, y cuando volteó, vi que estaba saliendo del agua algo parecido a un dragón de komodo, pero su torso y algunos rasgos de su cara eran como de un humano. Tardé en reaccionar, porque NO PODÍA CREER LO QUE ESTABA VIENDO!!!

Volteo a ver a mi perro y y vuelvo a ver hacia el agua ya venían saliendo otros 2, además del que ya había salido, en ese momento corriendo y gritando como desesperada, encontré una subida y rapido tomo las escaleras, cuando veo que seguían tras de nosotros y hasta se escuchaba que hablaban entre ellos en un idioma extraño. Yo estaba muy extrañada que en ese momento no habían personas en el lugar, ya que es muy concurrido, sobre todo por turistas, imaginé que era por la hora.

Entonces como nos estaban alcanzando muy rapido, me subí a la caja de una camioneta estacionada y subí a mi perro también pensando que ahí no nos iban a alcanzar, cuando un guardia de seguridad del lugar escucho mis gritotes y viene a ver que pasaba, llega con su linterna y me dice: que le pasa señorita? Y yo: es que nos vienen persiguiendo unas cosas verdes, el guardia me dijo que me calmara que ya no había nada.

Me llevo a su estación, desde donde llamé a mi esposo que viniera por mi y por Calamar (Mi perro). En el tiempo que tardó en llegar, me explicó que yo no era la primera persona en verlos. Que le ha tocado ayudar a otras personas en situaciones similares, que por lo que el deduce, sólo atacan cuando hay sólo 1 persona, y que varios guardias los han visto también, por separado, que muchas personas que trabajan en el paseo saben de ellos, pero que no quieren que las demás personas sepan, debido a que el turismo se vería muy afectado así como sus negocios y restaurantes muy probablemente también. Creen que también andan en las alcantarillas, porque las han escuchado, en lugares más lejanos cuando hay mucha lluvia.

Esa en mi historia, Saludos y buenas noches a todos.
Anónimo por favor

Leave a Reply