Mi Sueño de terror real

Les comparto mi historia sobre un sueño que tuve hace aproximadamente cinco años y que hasta el día de hoy tengo muy presente.

Un día por la noche (poco antes de las 00:00 horas), me preparaba para dormir. Debido a que hacía mucho calor decidí dormir solo con un short.

Mi cuarto tenía solo una ventana y recién había instalado una cortina que no dejara pasar nada de luz, así que en las noches al apagar la luz el cuarto quedaba totalmente oscuro.

Mi cama en aquel entonces estaba en el centro de mi habitación con el respaldo pegado a la pared, y a la misma altura estaba instalado un mini-split. Siempre me acostaba con la cabeza del lado que daba a la pared, pero esa noche debido a la intensidad del calor decidí dormir al revés: con la cabeza donde van los pies y los pies hacia el respaldo de la cama para que me diera directamente en la cara y pecho el aire fresco del mini-split.
Esa noche realmente no tenía sueño, pero al día siguiente yo trabajaba y debía levantarme temprano.

Recuerdo que me acosté boca arriba con las extremidades extendidas, cuando usualmente yo siempre duermo boca abajo. No supe en qué momento me quedé dormido, pues nunca sentí tener sueño ni nada parecido.

De la nada, recuerdo que me sentía algo atrapado o con dificultad para moverme, tenía los ojos cerrados y al abrirlos yo estaba flotando en el techo de mi habitación a la altura de mi cama, y veía mi cuarto en las condiciones en que siempre lo tengo, ¡pero sobre mi cama estaba mi cuerpo!, en la misma posición en que yo me acosté, con el mismo short, ¡TODO! Lo que más me estremeció fue que alrededor de mi cama había personas paradas con ropa oscura: gabardinas, sacos, sombreros, todos de color negro y a nadie le podía ver el rostro. Recuerdo también que había ahí dos o tres niños de pie delante de los adultos (o al menos en ese momento para mí todos eran personas), y todos inclinaban un poco su cuerpo y estiraban la cabeza para asomarse a ver mi cuerpo; algo similar a cuando una persona se asoma a ver el ataúd en un velorio.

En un principio yo me molesté por el hecho de que estuvieran interrumpiendo mi sueño y no me dejaran dormir, por lo que quise hacer algo para defenderme, pero al intentar bajar del techo no pude y empecé a desesperarme y asustarme porque yo quería regresar a mi cuerpo y no sabía cómo hacerlo.

Al final solo recuerdo haberme concentrado mucho y ahí fue donde abrí los ojos. Desperté en la misma posición (boca arriba y con los brazos y piernas extendidos), muy agitado y acelerado. No había nadie en mi cuarto, incluso encendí las luces pero todo estaba intacto. Así que volví a dormir, pero esta vez boca abajo.

Hasta la actualidad recuerdo perfectamente ese sueño y nunca he tenido otro igual.
Gracias por leer mi experiencia.
Saludos.

Alán De León

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